El Capo de la Jugada
Rap desde Zaragoza. Sin sellos, sin filtros, sin permiso.
Esto es lo que pasa cuando alguien decide no esperar a que le abran la puerta.
De dónde
vengo
Nací el 31 de octubre de 1995 en Pasto, Colombia, hijo de padre español y madre colombiana. Desde pequeño, la música formaba parte de mí de una manera diferente. Me encantaba cantar canciones de Juanes, y mi abuelita llegó a escribirme a mano la letra de "La camisa negra" mientras la escuchaba en la radio en el trabajo — me la dio de regalo y yo la leía cada vez que podía.
En 2004 toda la familia nos trasladamos a Cádiz. Tenía 9 años cuando vi a Andy y Lucas jugando al baloncesto por la calle, como cualquier persona. No podía creer que los cantantes que yo escuchaba estuvieran allí, junto a los mortales. Ese día pensé por primera vez, de verdad, que yo también podría dedicarme a la música. Si ellos podían, yo también podría.
No esperé a que me abrieran una puerta.
Aprendí a construir la mía.
Por qué
sigo
He dejado todo atrás dos veces. La primera, cuando me quedé en Colombia estudiando sabiendo que no vería a mis padres en años. La segunda, cuando volví a España y empecé de cero en un pueblo de Teruel, trabajando en la obra para comprarme una cámara y seguir haciendo música desde mi habitación. Cada vez que sentía que era imposible, aparecía algo que me demostraba que no.
Sigo porque no sé hacer otra cosa con la misma honestidad. Porque hay personas que han cantado mis coros sin conocerme, que han llorado con mis letras, que me han parado por la calle en pueblos donde nadie me esperaba. No necesito un sello ni un algoritmo para saber que esto es real. Lo que construyo aquí, en esta plataforma, es exactamente eso: un espacio donde la música llega sin intermediarios, tal como salió de mí.
La línea
Nazco el 31 de octubre en Pasto, Colombia, hijo de padre español y madre colombiana. Desde pequeño, la música formaba parte de mí de una manera diferente a los demás.
La familia se traslada a Cádiz. Allí descubro a Andy y Lucas, un dúo que mi madre escuchaba mucho. Un día los veo caminando por la ciudad jugando al baloncesto, como personas normales. Tenía 9 años y fue la primera vez en mi vida que pensé de verdad que quería dedicarme a la música — si ellos podían, yo también podría. En 2005 nos trasladamos de Cádiz a Calanda.
Un profesor ve algo en mí durante una clase de poesía y me presenta a un concurso. Lo gano. Al año siguiente lo gano por segunda vez consecutiva. Por primera vez empiezo a pensar que quizás de verdad tengo talento para la escritura.
Descubro a Eminem y su "Lose Yourself" lo cambia todo. Me sentía muy diferente a los demás y sus letras se convierten en mi refugio. Empiezo a escuchar a Nach, Sharif, Rapsusklei, Flowcloricos… y entiendo que el rap es lo mío. El 26 de diciembre grabo y subo mi primera canción, "No dependas de nadie", con el micro de unos auriculares y Audacity. No tenía ni idea de lo que hacía, pero me sentí feliz al verla publicada.
Piso un escenario por primera vez en Guaitarilla, Nariño, con una canción sobre el agua que días antes había sonado en la radio local. Mi hermano me acompaña. Estuve muy nervioso, pero al salir supe que quería volver a estar ahí.
Entro por primera vez a un estudio de grabación profesional en Colombia y grabo "Sigo de pie", una canción sobre lo difícil que estaba siendo estar tan lejos de mis padres, pero que a pesar de todo seguiría de pie por ellos y mi sueño. Ese mismo año tomo una de las decisiones más dolorosas de mi vida: entrar a estudiar una carrera universitaria de casi 5 años, lo que significaba no ver a mis padres en todo ese tiempo. Recuerdo que estaba feliz, pero lloraba de camino a casa el día de la matrícula. El 7 de octubre subo mi primer videoclip, "Cómo olvidarte", con 6.000 visitas. Y ese mismo año, en un evento de rap underground, escucho por primera vez a un público cantando un coro mío. Ese momento no lo olvidé.
Lanzo mi primer álbum en un centro comercial de Pasto. La fila creció tanto que seguridad tuvo que intervenir porque estábamos tapando los demás locales — no podía creerlo. Ese mismo año termino la universidad con Matrícula de Honor, entre los 456 mejores de 270.000 estudiantes de toda Colombia. El 31 de octubre vuelvo a España, a Calanda, siendo un completo desconocido aquí. A los dos días de llegar, comienzo a trabajar en la obra para ganar dinero mientras espero los 3 años que tardaría en homologarse mi carrera. Gracias a ese trabajo adquiero mi cámara y las herramientas para seguir haciendo música desde el pueblo. Fue difícil haberlo dejado todo otra vez, pero no podía dejar de nuevo a mis padres ni a mi hermano, que ya tenía 11 años. Decidí ser valiente y empezar de cero.
El 29 de julio subo "Capo". Al principio no pasa nada, pero pasado un tiempo la gente empieza a reconocerme por toda la provincia de Teruel y me tomo muchísimas fotos con mucha gente. En septiembre cambio mi nombre a El Capo de la Jugada, porque así es como me están llamando en la calle. En diciembre hago mi primera gira por la comarca del Matarraña y el Bajo Aragón. Y en noviembre, el mejor concierto de mi vida hasta ese momento: Calanda, 150 personas, un autobús desde otros pueblos y salida en medios locales. Triunfar donde todo empezó.
Canto en el IES de Calanda, el instituto donde empezó todo. Era uno de mis sueños: volver al lugar donde no siempre creyeron en mí y demostrar que había valido la pena. Lo logré. Después, más conciertos por la zona: Alcañiz, Torrevelilla, Castelserás…
Primera gira nacional: Caspe, Tarragona, Salou, Valencia, Zaragoza, Épila. En Caspe lloré cantando por primera vez en un escenario — salía de una época muy dura y esa gira me demostró que no todo había terminado. Entrevistas en Onda Cero, El Periódico de Aragón, CAT12 y El Diario.es, entre otros.
Me instalo en Zaragoza y empieza una nueva etapa. Junto a Diego KNK y Diego Lamarcha lidero Freestyle Kings, una organización de freestyle y rap a nivel nacional. Estoy seguro de que la vida me tiene preparadas muchas sorpresas más. Y en el horizonte, lo que viene: ERROR_404, mi próximo álbum de rap puro.
Decido lanzar mi propia plataforma de streaming de audio para valorar y mimar mi arte. Seguiré en redes, pero solo haciendo presencia. Quien quiera escucharme de verdad y vivir una experiencia real, sabe dónde encontrarme.
Ahora que sabes
de dónde vengo.
Escucha lo que he hecho. Entra al búnker. Esto apenas empieza.